¡Las estructuras también se enferman! Y es por esa razón que en la construcción hablamos del término patología; que hace referencia al estudio de los síntomas y signos a través de los cuales las estructuras manifiestan condiciones de deterioro que afectan directamente la durabilidad e integridad de las mismas. Al igual que en los seres humanos, a las estructuras también les realizamos una serie de ensayos que nos permiten diagnosticar que esta padeciendo la estructura en el instante. Para eso se cuenta con tres pilares importantes dentro de la patología que son:

  • Patología Estructural (Estudio de los elementos estructurales)
  • Patología de la Construcción (Estudio de elementos no estructurales y cubiertas)
  • Patología Geotécnica y Geológica (Estudio de asentamientos diferenciales y condiciones específicas del suelo y su integración con la estructura)

Estas tres ramas de la patología nos ayudan a ser más específicos en el estudio de los casos, ya que muchas veces con el simple hecho de efectuar una inspección visual no se puede establecer un diagnóstico a profundidad que pueda dar la solución óptima a la condición que presenta la estructura. Hay algunos ensayos que son un poco más invasivos que otros, por ejemplo, ensayos de extracción de núcleo, apiques de revisión de cimentación, regatas en columnas de concretos, ensayos de inspección de grietas, ensayos de extracción de núcleos de suelo, etc.

Todo esto va muy de la mano de la vulnerabilidad sísmica, la cual se puede definir; como que tan débil es una estructura o edificación frente a un ataque de la naturaleza. Los ingenieros especialistas en cada una de las áreas hacen las veces de un médico frente a un paciente, solo que en este caso es una edificación que redefine el concepto de vida, por seguridad e integridad de una edificación que va a resguardar la vida de las personas dentro o cerca de ella.

Algunas veces se olvida dentro de la construcción uno de los propósitos más importantes y es que uno construye teniendo en cuenta que la estructura puede llegar a ser afectada por algún siniestro o fenómeno natural, pero la idea es que las personas que se encuentren dentro de la edificación tengan el tiempo para colocarse a salvo antes de que la estructura colapse, esto teniendo claro que una estructura de una vivienda convencional debe guardar un equilibrio entre la durabilidad y economía, ya que solamente cuando estamos construyendo edificaciones especiales, es que debemos hacer que puedan resistir cualquier tipo de fenómeno natural.

Y es que precisamente las condiciones del medio ambiente son una variable difícil de controlar en diferentes aspectos para cualquier tipo de estructura. Los efectos de la naturaleza se pueden clasificar como débil, moderado, severo y muy severo, lo que hace que algunas veces uno se confunda en que puede llegar a ser mejor o peor, por eso compartimos el siguiente ejemplo, en el sismo de armenia del año 1999 algunas estructuras quedaron en pie justo después de que terminara la última replica en la ciudad y por el simple instinto muchas personas quisieron seguir ocupando esos lugares y es lo más normal, eran sus hogares que con tanto esfuerzo habían conseguido, lo que no se tenía en cuenta es que esas viviendas que habían sido el lugar que los había protegido durante tanto tiempo, en ese preciso momento eran un riesgo para ellos y es allí donde la patología muestra su valor al ser una rama de la ingeniería que al salvar la integridad de las estructuras salva las vidas de las personas.

 

Alejandro Álvarez López

Ing. Asesoría Técnica