Esta pregunta se presenta con mucha frecuencia y hay algo que debemos tener en cuenta a la hora de darle respuesta y es que mientras el cemento no entre en contacto con el agua, lo podemos definir como un producto NO PERECEDERO ya que el cemento por sí solo no pierde sus propiedades. Hay muchas situaciones que nos pueden llevar a tener que almacenar el cemento por un tiempo superior al establecido en el momento de la compra, y es acá donde muchos miedos se apoderan del consumidor final; “¿Sera que el cemento todavía está bueno?, ¿Será que puedo utilizar ese cemento para elementos estructurales?, ¿Cuánto tiempo se podrá tener almacenado el cemento?, etc.

Debemos tener claro que para poder garantizar las propiedades físicas y químicas del cemento hasta que llegue el momento de utilizarlo, hay que manipularlo, transportarlo y almacenarlo en óptimas condiciones. Por eso se hace tanto énfasis en no transportar el cemento sobre el agregado fino o grueso sin ningún tipo de protección, ya que la humedad de estos materiales puede iniciar el proceso de fraguado del cemento y es ahí donde tenemos situaciones de endurecimiento de los sacos de cemento.

Otra situación muy usual es la que reportan algunos constructores cuando por “X” o “Y” motivo deben durar con su cemento almacenado por un tiempo superior a 2 meses, y el cemento al ser un material compuesto por partículas extremadamente finas, presenta una condición de compactación de los sacos, lo cual genera una percepción de endurecimiento como si hubiera entrado en contacto con el agua, pero al realizar una verificación visual de la condición del cemento, se destapa el saco de papel e inmediatamente el producto se desborona sin conservar la apariencia de bellotas o rocas de cemento.

Dicho lo anterior, vale la pena insistir en un par de recomendaciones con respecto a los arrumes de cemento que se puedan tener en su establecimiento, almacén u obra, y es que por ejemplo para situaciones en las cuales se presente una rotación alta del producto podemos manejar arrumes de más de 15 sacos, ¿qué podemos definir como una rotación alta?; Aquella condición en la cual ese arrume se consuma en un tiempo menor a 15 días. A medida que el tiempo promedio de consumo del cemento aumente debemos disminuir la cantidad de sacos en cada arrume, por ejemplo, si ya no son 15 días si no que por el contrario el tiempo aumento en rango entre 15 a 30 días se recomienda entonces que el arrume no supere los 15 sacos de cemento. Cuando contamos con periodos de almacenamiento superiores a 30 días es muy importante que los arrumes no sean superiores a 10 sacos de cemento y que los cubramos con un plástico. Con todos estos cuidados podemos lograr preservar nuestro cemento en caso de una emergencia durante un mayor tiempo.

También tenemos una recomendación para aquellas personas que de pronto cuentan con un sistema de almacenamiento mecanizado, en la cual para consumos rápidos se podrán establecer hasta tres pallets de altura y para consumos un poco más lentos la altura máxima no debe exceder 2 pallets.

Si almacenamos el producto por más de un mes se deberán sacudir los sacos de cemento periódicamente para evitar que se presenten grumos por compactación, lo cual, aunque no afecta su calidad, puede generar la percepción de que el producto se ha endurecido, sin embargo, mientras mantenga su apariencia o recupere su condición de polvo fino el cemento podrá ser utilizado sin problema, aun cuando haya pasado su fecha de recomendación de uso.

ALEJANDRO ALVAREZ LOPEZ

Ing. Asesoría Técnica