Posorja, el recién estrenado muelle de Guayaquil, se ha convertido en el mayor competidor de Buenaventura, el principal puerto sobre el Pacífico colombiano.

Las ganancias de unos pueden ser a veces las pérdidas de otros. Esto estaría ocurriendo con el puerto del Distrito Especial de Buenaventura, al que dejaron de llegar 300.000 contenedores en el último semestre del año pasado, en especial carga de trasbordo, según cálculos de la Cámara de Comercio de la ciudad. Las proyecciones para 2020 triplican esa cifra y plantean un panorama preocupante.

¿La razón? La entrada a operar, en agosto de 2018, del puerto Posorja en Guayaquil, Ecuador, que ha ocasionado que cinco de los principales buques transcontinentales que llegaban a Buenaventura desde Asia y Europa cambiaran su destino hacia el vecino país. Allá las aguas son más profundas y no hay restricciones para arribar a cualquier hora del día.

Buenaventura tiene un dragado de 12,5 metros de profundidad con la marea baja y 15,5 en marea alta; mientras que Posorja tiene 16,5 metros en baja y 19,5 en alta. Esa diferencia afecta a los buques transcontinentales, con cargas superiores a 1.364 Teus (unidad de contenedor de 20 pies). Para entrar a Buenaventura necesitan una profundidad de 15,5 metros, es decir, que solo podrían acceder en marea alta.

Uno de los buques que dejó de arribar al Pacífico colombiano es el Curosal. Su carga de 17.000 Teus mensuales incluía productos de al menos 20 compañías europeas dedicadas al comercio de acero, electrodomésticos y vehículos. Descargó en Buenaventura por última vez el 6 de junio de 2018; ahora usa el Posorja, en Guayaquil. El puerto colombiano también perdió al buque Bugy, que dejaba al mes 5.000 contenedores de cereales para varias zonas del país.

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El gobierno nacional ha planteado varias opciones para ejecutar el dragado en Buenaventura, entre ellas una Alianza Público Privada.

Alexander Micolta, presidente ejecutivo de la Cámara de Comercio de Buenaventura, dice que el distrito se había convertido en el puerto alterno sobre el Pacífico para los buques europeos y asiáticos dada la congestión en el Canal de Panamá, que tiene 16,3 metros de profundidad. En los últimos años Buenaventura escaló del puesto 18 al 12 en el ranking de los mejores 118 puertos de América. Pero la falta de dragado está echando por la borda la gestión de las cinco terminales: Sociedad Portuaria, Agua Dulce, TC Buen, Grupo Portuario y Compas. Estas operan en los 35 kilómetros del muelle bonaverense.

Una firma de Dubái, que aportó los US$1.000 millones necesarios construyó Posorja en su totalidad. En 2013 ese puerto tenía un dragado de 7,3 metros y en tres años doblaron la capacidad. El gobierno ecuatoriano entregó en concesión todo el embarcadero de Guayaquil.