En un segmento de mercado como lo es el constructor o el ferretero, querer innovar o ser disruptivo, puede resultar un reto complicado por la falta de planificación, de tiempo o  simple desinterés o conformidad (esta última la más grave).

Hoy desde Cementos San Marcos le proponemos tres apuestas para que su negocio quiera diferenciarse y cuente con mayores posibilidades de crecer en ventas y en posicionamiento partiendo del hecho que usted cuenta con un producto o servicio de calidad.

Apuéstele a creer

Generalmente somos nosotros mismos el primer filtro negativo. A la primera pensamos que en mercadeo «todo está inventado» y que no tengo oportunidad de hacer algo diferente. El mensaje aquí es » Crea en usted y en su negocio” la diferenciación se obtiene de pequeños cambios que representen oportunidades de mejora. Ahora bien, haga esos cambios o innovaciones visibles para sus clientes y busque un impacto en ellos…Comunique todo lo positivo que haga no solo a ellos, involucre también a sus prospectos y de paso a sus empleados y colaboradores.

Apuéstele a cuestionarse.

Piense por un momento que eso que lo hace especial para sus clientes (si tiene dudas, pregúntele a sus compradores clave) si muchas de las respuestas coinciden… por ejemplo «la eficiencia en la entrega». Ahí ya tiene un diferencial. Con esta información el siguiente paso es pensar que debo hacer para llevar esa cualidad a un grado de excelencia que le permita en la medida de lo posible destacarse ante sus competidores y ser un verdadero referente.

Y si de paso puede averiguar qué no le gusta a sus clientes de usted… Deje el ego a un lado y hágalo. De qué sirve innovar o querer diferenciarse si seguimos haciendo lo mismo o cometiendo los mismos errores?

Apuéstele a invertir.

Cualquier esfuerzo en mercadeo además del creativo requiere un apalancamiento de tiempo y económico para que logre ser sostenible.

Si queremos ser los mejores o los especialistas en cierta área, requerimos contar con las herramientas y el talento humano esencial para hacerlo posible.

Temas como formación académica y técnica de sus colaboradores o incentivos de experiencia (spa, comida en familia, etc.) por cumplir metas pueden ser buenas acciones si me aseguran dentro de mi empresa una exigencia de mejora continua y de reto permanente por superar obstáculos. Ahora bien, estos incentivos también los puede trasladar a sus clientes más leales lo que se llama popularmente como «fidelización» que será el tema de una próxima entrega de este blog.

Esto es apenas un punto de partida. Pero aunque así lo parezca el error común de muchos es cerrarle la puerta a la innovación y a la adaptabilidad por seguir con modelos que aunque funcionales están destinados a ser obsoletos.

En próximos días continuaremos entregándole herramientas valiosas que le permitan aplicar a su negocio sin importar su tamaño para que venda más y venda bien.

Escrito  por:

Jhon Ferro